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Madres de Pensión 65 son ejemplo de trabajo y valentía frente a la pobreza

15:58 h - Sáb, 13 Mayo 2023

Desde diversas regiones, las usuarias del Programa Pensión 65 del Ministerio de Desarrollo e Inclusión Social (Midis), quienes son dignas peruanas como luchadoras contra la pobreza, sacaron adelante a sus familias, enviaron mensajes motivadores y saludos, con motivo del Día de la Madre.

Asimismo, para celebrar las efemérides, Pensión 65 en alianza con la Municipalidad de Ventanilla y Management Sciences for Health - MSH Perú, organizaron una Gran Jornada de Entrega Gratuita de 600 lentes y Campaña Integral de Salud en Pachacútec, distrito de Ventanilla, Callao.      

Saludos de madres de Pensión 65

Ser mamá y luego abuela suele ser el orden que marca la vida, pero ¿qué pasa si nunca se deja de ser mamá? Esa pregunta la podrían responder varias de las usuarias de Pensión 65 que nunca se jubilaron de su rol de mamás, pues asumieron el cuidado de hijos y nietos.

Fabiana Arias Aguilar jamás descansó de la maternidad. Se ganaba el sustento como peón de chacra y cocinera criando a sus siete hijos y luego siguió trabajando para cuidar sola a tres de sus nietos, pues un día su madre se marchó y no supo más de ella.  Hoy, sus nietos-hijos ya son adultos, pero aún tiene a su cargo al menor de ellos, por ser una persona con discapacidad.

A sus 81 años, Fabiana sigue sembrando verduras y tubérculos en su casa de El Valle, distrito de San Antonio, provincia Mariscal Nieto, región Moquegua. 

Juana Condori Quispe, de 73 años, sigue llevando de la mano a la mayor de sus hijas, Celia de 52 años, quien es una persona con discapacidad. Juana nació en el distrito de Viraco, en Arequipa. Fue la última de 8 hermanos, 7 de los cuales murieron por neumonía. Muy joven se casó, pero como su esposo era violento, decidió dejarlo llevándose a sus hijos. Trabajó de sol a sol vendiendo legumbres, cocinando y lavando ropa.

Hoy, vive en el distrito de Cerro Colorado y con Celia son inseparables: cosechan los tumbos de su huerto, venden en los mercados y salen a las calles a cantar la música, donde Celia toca la Tinya (tamborcillo).

Estefa Bravo Malpartida, tiene 111 años y es una de las madres más longevas del país. Vive en el distrito de Chaglla, en Huánuco. Siempre fue muy laboriosa y con el pastoreo de ganado, sacó adelante a sus 8 hijos.  Doña Estefa es usuaria de Pensión 65 desde el año 2012 y además de estar rodeada del cariño de sus hijos en Chaglla, recibe la admiración de sus vecinos.

Hirene Cruz de Orosco con sus 102 años cumplidos, continúa hilando. Quedó viuda a los 37 años y, dedicada a la agricultura, y cuidando chacras de Junín, formó a sus 11 hijos. No sabe leer ni escribir, sin embargo, es sabia en cuanto a alimentación; asegura que el comer chuño, caya, mashua, tocosh de maíz y de papa, charqui (carne seca), menestras, tubérculos y café, son el secreto para una larga vida.

 "Mamita Hirene", como la llaman de cariño en el distrito de Ulcumayo, tiene 10 nietos y 5 biznietos y todos los días, por la tarde, se sienta a hilar en la puerta de su casa.

Nicolasa Huamaní Uscata no conoció a su madre ni a su padre, pues murieron cuando era niña. Creció al cuidado de su hermana, pero por sus maltratos se marchó siendo adolescente. Se empleó en casas y trabajaba en chacras. Cuando llegaron sus 4 hijos, les dio mucho amor, el que ella nunca tuvo de sus padres. Ahora, a sus 105 años, la cuida el último de sus hijos, en El Pedregal, distrito de Majes, en provincia arequipeña de Caylloma.

En el AA.HH. 28 de Julio, distrito de Belén, en Loreto, vive Catalina Macedo Fernández, de 81 años de edad. Es madre de 6 hijos, abuela de 15 nietos y bisabuela de un pequeño de 6 años. Ayuda en la cocina para darle el toque del sabor a los juanes que prepara su hija.  Cuenta que a la edad de 17 años se comprometió con su esposo Manuel y codo a codo, sacaron adelante a su familia.

La llamaban Teresita y fue una mujer atractiva, pero sobre todo laboriosa y alegre. Teresa de Jesús Rodríguez Cabezudo tiene 84 años y se casó dos veces, pues estaba buscando “al mejor compañero”. Tiene 8 hijos, 4 mujeres y 4 hombres, de quienes hoy tiene 30 nietos, 10 bisnietos y 5 tataranietos. Tanto ella como su esposo, son usuarios de Pensión 65.  Era aún adolescente cuando murió su mamá y por eso trabajó desde muy joven cocinando, lavando y hasta como obrera.

 Es fundadora de la zona de Túpac Amaru Inca, donde vive hace más de 60 años y gracias a su persistencia y de sus vecinos al exigir a las autoridades servicios básicos, ahora tienen una mejor calidad de vida.

/AC/NDP/


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