A 90 años de la muerte del compositor Felipe Pinglo Alva, su legado continúa
Un día como hoy, en 1936, falleció uno de los más grandes compositores de la música criolla peruana, Felipe Pinglo Alva. A lo largo del tiempo, con el vals inolvidable “El plebeyo”, entre otras melodías, sigue siendo una leyenda popular que ha trascendido generaciones.
Este ilustre compositor, conocido como el Bardo Inmortal, nació el 18 de julio de 1899, en Barrios Altos, Cercado de Lima. Fue en ese espacio donde se vinculó con la cultura popular y, a través de sus composiciones, transformó la música criolla peruana.
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EL PADRE DE LA MÚSICA CRIOLLA
El cantautor peruano, desde muy joven, tuvo gran interés por la guitarra y las composiciones. Logró crear un estilo propio donde mezclaba el vals con influencias musicales de otros países, como el tango y foxtrot: géneros caracterizados por su ritmo musical en cuatro tiempos. Sin embargo, su arraigo popular enriqueció el acervo musical peruano.
La Asociación Peruana de Autores y Compositores considera a Felipe Pinglo Alva como el padre de la música criolla peruana. Su aporte al fortalecer la identidad cultural del Perú, además de su legado artístico, hacen que sus canciones sean consideradas obras emblemáticas en el Archivo Nacional de Derechos de Autor.
El artista siempre estuvo ligado a la cultura popular y al surgimiento de importantes exponentes de la música criolla. Por ello, a diferencia de otros músicos de su época, las letras de sus canciones se convirtieron en símbolo de lucha ante las desigualdades que enfrentaban los distintos sectores de la capital. Esto se ve en temas como “El plebeyo”, “La obrerita” y “Jacobo el leñador”.
Precisamente, “El plebeyo” es una de las canciones más emblemáticas que ha marcado la historia del vals peruano. Esta obra maestra cuenta la historia de un amor imposible debido a las diferencias sociales. Fue interpretado por vez primera por el cantante Alcides Carreño y el guitarrista Pedro Espinel en el teatro Alfonso XIII del Callao.
Otra famosa canción es “Bouquet”: este célebre vals criollo destaca por su lírica romántica y nostálgica. La canción menciona diferentes tipos de flores entrelazando la temática amorosa con la bohemia limeña. Además, compuso el tema “De vuelta al barrio”, tema dedicado a los Barrios Altos.
Entre otras composiciones memorables de Felipe Pinglo están “Mendicidad”, “Sueños de opio”, “Horas de amor”, “El huerto de mi amada” y “Amelia”; esta última canción la compuso a los 17 años de edad. Fue uno de los primeros en componer letra y música para sus valses y polkas, algo que hasta entonces no era frecuente. Sus piezas musicales, hasta la actualidad, siguen formando parte del repertorio fundamental de la canción criolla peruana.
El artista falleció a los 36 años de edad, el 13 de mayo de 1936, víctima de tuberculosis, enfermedad que afectó su salud en los últimos años de vida. Siempre vivió en condiciones económicas difíciles. Pese a su notable talento en la música, no obtuvo el reconocimiento público que alcanzaría tras su muerte.
Su partida ocasionó gran conmoción en el ambiente artístico de Lima y llegó a tener un funeral multitudinario conmovió a toda la ciudad.
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