Cultural

Mincul declara Patrimonio Cultural de la Nación a nueve recetarios históricos de la cocina peruana

Publicados entre 1902 y 1962 y conservados por la Biblioteca Nacional del Perú, estos valiosos textos documentan la evolución de la gastronomía nacional y su riqueza multicultural.
recetarios
Los recetarios no solo conservan preparaciones tradicionales, sino que también registran prácticas sociales, costumbres domésticas y dinámicas urbanas de su tiempo. Foto: Mincul.
17:57 h - Jue, 26 Feb 2026

El Ministerio de Cultura (Mincul) declaró Patrimonio Cultural de la Nación a nueve unidades bibliográficas correspondientes a recetarios de cocina peruana publicados entre 1902 y 1962, que integran el acervo de la Biblioteca Nacional del Perú (BNP).

La declaratoria, oficializada mediante Resolución Viceministerial n.° 0047-2026-VMPCIC/MC, reconoce el valor histórico y cultural de estas obras, consideradas fundamentales para comprender la formación de la identidad culinaria del país.

[Lee también: IRTP firma convenio de cooperación con Universidad Nacional Toribio Rodríguez de Mendoza]

Los recetarios no solo conservan preparaciones tradicionales, sino que también registran prácticas sociales, costumbres domésticas y dinámicas urbanas de su tiempo, constituyéndose en testimonios clave de la memoria gastronómica nacional.

Los textos dan cuenta de cómo, entre fines del siglo XIX y las primeras décadas del siglo XX, la cocina peruana se consolidó y enriqueció con el aporte de distintas corrientes migratorias. La influencia francesa e italiana incorporó técnicas y preparaciones como pastas y panes; la migración china introdujo el uso extendido del arroz y el salteado que daría origen al arroz chaufa; mientras que la presencia japonesa sentó las bases de la cocina nikkei con nuevas formas de preparación de pescados y mariscos.

¿CUÁLES SON LAS OBRAS RECONOCIDAS?

Entre las obras reconocidas figura Manual del nuevo dulcero peruano (1902), considerado un hito en la repostería nacional por incluir recetas emblemáticas como el suspiro a la limeña y el turrón de Doña Pepa. También destaca Nuevo manual de la cocina peruana (1910), que reúne cerca de 320 recetas entre platos criollos, dulces y confites, reflejando una etapa de consolidación gastronómica.

Asimismo, sobresale Lecciones de cocina (1921), perteneciente al género de manuales domésticos ampliamente difundidos en las primeras décadas del siglo XX, y La mesa peruana, editada en Arequipa y publicada en varias ediciones entre 1867 y 1924, obra clave para comprender la evolución histórica de la gastronomía nacional y la influencia francesa en la mesa peruana.

La declaratoria incluye además El amigo del hogar: cocina criolla y extranjera (1934), con más de 1600 recetas orientadas a la vida doméstica; Cocina al día, criolla y extranjera con infinidad de recetas vegetarianas (1934), propuesta pionera en Hispanoamérica por incorporar preparaciones sin carne; y Chifa: recetas de arte culinario chino (1954), que documenta la adaptación de la cocina china al contexto peruano.

Completan el reconocimiento Recetas económicas y prácticas de cocina y repostería (1958), centrado en menús balanceados y accesibles en el contexto de la posguerra, y La tapada: cocina y repostería (1962), de Laura Garland, uno de los compendios más amplios de la cocina peruana y latinoamericana de mediados del siglo XX, con más de 1500 recetas.

Estas publicaciones buscaron preservar recetas tradicionales y adaptarlas a las dinámicas de la vida moderna, en un periodo en que la gastronomía empezaba a consolidarse como expresión cultural. Su importancia radica tanto en su contenido como en la materialidad de los ejemplares, que constituyen bienes culturales únicos y permiten salvaguardar la memoria culinaria del Perú para las futuras generaciones.

TAMBIÉN TE PUEDE INTERESAR:


Las más leídas

Lo último

Peruano opina