OEFA detecta deficiencias en disposición de residuos en área degradada de Inquiluato
El Organismo de Evaluación y Fiscalización Ambiental (OEFA) realizó una supervisión en el área degradada por residuos sólidos de Inquiluato, ubicada en el centro poblado de Ivochote, distrito de Echarati, en Cusco. Durante la inspección, se identificaron residuos segregados que no estaban dispuestos en las áreas de acondicionamiento, una situación que la municipalidad puede corregir.
Yajaida Mendoza, vocera del OEFA, explicó que la entidad supervisa de manera permanente las áreas degradadas, antes denominadas botaderos, con el fin de verificar el cumplimiento de medidas de prevención y corrección. “Entiéndase a las áreas degradadas como aquellos llamados antes botaderos, puntos de disposición final de residuos sólidos”, precisó.
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La vocera indicó que en estas zonas se revisan condiciones como la delimitación del espacio, el soterramiento de residuos, la cobertura adecuada y el control de vectores, factores clave para evitar impactos en la salud de la población cercana.
SUPERVISIÓN CONTINUA Y RESPONSABILIDAD MUNICIPAL
Mendoza señaló que el OEFA realiza evaluaciones periódicas en distintas localidades, debido a que la disposición final de residuos sólidos implica riesgos constantes. En ese sentido, remarcó que la gestión de estas áreas corresponde a las municipalidades, que deben implementar medidas preventivas para evitar daños al ambiente y a la salud pública.
Asimismo, indicó que en distritos del ámbito de influencia del proyecto Camisea, como Megantoni y Cumpirushato, se impulsa que las autoridades locales gestionen de forma adecuada sus recursos y desarrollen programas de recuperación o reconversión de áreas degradadas. “El manejo en la disposición final está a cargo de la propia municipalidad”, enfatizó.
MEDIDAS CORRECTIVAS Y PARTICIPACIÓN CIUDADANA
El OEFA informó que, en lugar de aplicar sanciones económicas, se suscribió un acta de compromiso con la municipalidad para revertir los impactos detectados. Según Mendoza, esta medida permitió que se invierta en acciones correctivas.
“Nuestra finalidad no es recaudación, nuestra finalidad no es sanción, nuestra finalidad es que los administrados puedan adecuar sus conductas al marco normativo vigente”, afirmó.
La funcionaria también destacó el rol de la ciudadanía en la fiscalización ambiental a través de denuncias. Estas pueden presentarse mediante el Servicio de Información Nacional de Denuncias Ambientales (Sinada), plataforma que canaliza los reportes hacia las autoridades competentes. “La ciudadanía no solo tiene el derecho de poner denuncias, tiene la obligación de poner denuncias ambientales”, sostuvo.
El OEFA indicó que las supervisiones se programan, según criterios como la densidad poblacional y el nivel de riesgo, y se realizan de forma inopinada para verificar el manejo real de los residuos.
Finalmente, Mendoza consideró que existe una mayor conciencia ambiental en la población y un fortalecimiento progresivo de las capacidades de los gobiernos locales en materia de fiscalización.
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